FALLAR EN PROMOVER EL DESARROLLO DE LA GENTE
POR RHODE PICHARDO
Cuando el gerente falla en el desarrollo de sus colaboradores o miembros de su equipo, los está limitando no sólo a ellos sino también sus oportunidades de crecimiento personal incluyendo las suyas propias. El gerente debe convertirse en coach, entrenar, guiar al personal, contribuir al desarrollo de las habilidades ya existentes y fomentar la adquisición de las que sean necesarias para adaptarse a los cambios constantes del entorno laboral.
Un aspecto muy importante es el exceso de centralización de funciones. Es decir que con frecuencia el gerente no mantiene un nivel de equilibrio adecuado a la centralización y descentralización. No faculta (enpowerment) a los empleados a su cargo para analizar, decidir y solucionar los problemas propios de los puestos que ocupan, sino que el gerente toma en sus manos la solución de los problemas en lugar de permitir que cada miembro del equipo asuma su cuota de responsabilidad. El gerente que actúa en esta forma se recarga de tareas de índole operativa que ocupan la mayor parte de su tiempo y que le impiden dedicarse a las actividades estratégicas y velar por darle el seguimiento adecuado al logro de las metas y objetivos de su área.
Cabe destacar que las principales barreras que el gerente utiliza y que impiden el desarrollo de la gente, están presentes en las siguientes situaciones: cuando el gerente no es eficiente en la gestión del talento humano en cuanto a seleccionar personas cuyo perfil satisfaga los rasgos personales necesarios; cuando no se anticipa a los problemas que pueden ocurrir y no prepara y orienta; cuando no establece nuevos desafíos y retos en el desempeño del trabajo; cuando no contribuye a que el empleado desarrolle la autoconfianza en sus capacidades para afrontar los problemas laborales apoyándolos para que superen las limitaciones imaginarias que tienen o que les han sido impuestas de alguna manera; cuando realiza el trabajo del personal en lugar de delegar los niveles necesarios de autoridad y responsabilidad; cuando no entrena adecuadamente, cuando no prepara personal que pueda crecer en la línea de sucesión de carrera.
Por lo tanto, la labor del gerente, en lo concerniente al desarrollo de sus colaboradores, debe enfocarse fundamentalmente en detectar sus posibles puntos débiles y sus limitaciones y definir las estrategias para establecer y lograr las mejoras que sean necesarias y que, a la vez, contribuirán al desarrollo de la organización.
La autora es estudiante de termino de psicologia industrial de la universidad abierta para adultos.